Ese Licenciado no sirve

Ayer estuve sentado por más de dos horas en espera de mi turno en cierta clínica de especialidades. Cuando por fin me tocó ingresar con el doctor, me pereció una persona cortés y que dominaba ampliamente su especialidad. Su consultorio estaba limpio y con varios adornos alusivos a enfermedades de la piel. Afuera había más de diez pacientes aún esperando cita. Muy socorrido me dije.  Por algo me lo recomendaron me reiteré.

Auscultó profundamente tanto mi historial como mis síntomas. Mandó hacer estudios de laboratorio y con sinceridad, me sentí reconfortado al estar en sus manos. Después de un par de citas más y de varios análisis, inicié mi tratamiento.

Pero, desafortunadamente y después del tiempo que él estimo, no mejoré. Por alguna circunstancia su diagnóstico había sido equivocado y mi enfermedad continuaba. Me sentí decepcionado y como cualquier otra persona opté por solicitar una nueva opinión. Me extrañó su yerro pues el doctor me transmitía sapiencia y pericia en su práctica profesional. ¿Recomendarlo? No lo sé.  A pesar de todo,  sigo escuchando que es un gran médico y diría que hasta es estimado por, no pocos, pacientes que se han tratado con él.

Que aviente la primera piedra aquel que esté libre de pecado. Ruegan las escrituras. Bien podría aplicar en este momento. En mi ejercicio profesional he tenido gracias a Dios, la bendición de atender con diligencia en la medida de mis posibilidades, a cientos de personas que se han acercado para solicitar nuestro apoyo o asistencia. Pero sin duda y a pesar de mis esfuerzos por no hacerlo, me he equivocado. Como cualquier otro he fallado por diversos motivos y circunstancias, ni una de ellas atribuible al DOLO o MALA FE, pero eso no exime la posible consecuencia en cierto trámite o procedimiento.

Equivocarse es parte del ser humano. Necesario incluso para poder reconocerse como falible y tratar en todo momento de mejorar consigo mismo. Partiendo de un principio de humildad, constante crecimiento y preparación.

Agradezco las inestimables y múltiples recomendaciones con que nos prodiga la gente y por lo cual la Comunidad nos busca y nos expone su problemática. Por ello no deja de ser lastimero pensar que eventualmente alguien exprese ese Licenciado no sirve. Como altamente satisfactorio ha sido y es escuchar y sentir las muestras de afecto y cariño de todos los demás a quienes hemos podido asistir en sus casos.

Por ello, no diría que el doctor no sirve. ¿Recomendarlo o no? Esa será una decisión que meditaré. No obstante, por lo que pude ver, son muchos más  los pacientes a los que ha ayudado y resuelto su situación médica. Su consultorio continuará lleno día a día. El sol sale para todos.

De igual manera, a través de nuestra colaboración tanto en el Centro de Apoyo al Migrante como en el Centro de Apoyo Jurídico, nos seguiremos esforzando para cada día ser más eficaces y eficientes. Ver nuestros libros de registro lleno de citas, tanto de gente nueva como de muchos recomendados, nos emociona e impulsa a sobreponernos a nuestros errores.

Lic. J. Gustavo Castañón / Tel y WhatsApp 492-1189458 / 29 octubre 2019

1 comentario en “Ese Licenciado no sirve

  1. Para mi es un exelente abogado y un muy lindo ser humano yo confio en usted porque me a ayudado bastante Dios lo bendiga y siga ayudando lic ,,,

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